El cliente casi nunca sabe lo que quiere. Sabe que "quiere cambiar las ventanas". La apertura la eliges tú, en treinta segundos, mirando el hueco. Esto es lo que hay que mirar.
Corredera
Las hojas se desplazan por carriles. No invaden la habitación.
Cuándo es la buena: hueco ancho, poco fondo por dentro, terraza o balcón donde hay muebles o un radiador debajo. Es la reina en España por una razón muy simple: en un piso medio, una practicable de dos metros de ancho abriendo hacia dentro se come el paso.
Lo que pierde: las hojas encajan por solape, no por presión contra una junta perimetral. Cierra peor que una practicable, siempre. En una serie fría se nota; en una RPT buena, mucho menos.
Precio orientativo instalada: 300-420 €/m² en RPT.
Practicable
La hoja gira sobre bisagras y cierra apretando contra la junta.
Cuándo es la buena: huecos de hasta metro y medio, dormitorios, cocinas, y cualquier sitio donde el aislamiento y la estanqueidad importen de verdad. Es la que mejor cierra.
Lo que pierde: barre el interior. Con dos hojas de 60 cm cada una necesitas 60 cm libres delante, y eso en un dormitorio con la cama pegada al muro no lo tienes.
Precio orientativo instalada: 350-520 €/m² en RPT.
Oscilobatiente
Una practicable con un herraje que además la deja abatir por arriba.
Cuándo es la buena: dormitorios y baños. Poder dejarla abatida ventila sin corriente directa, sin que golpee y sin dejar la casa abierta de par en par. Para un cliente que duerme con la ventana entreabierta, es la diferencia entre estar contento y llamarte en enero.
Lo que pierde: el herraje cuesta bastante más y la hoja pesa más, así que hay un límite de dimensiones por encima del cual el fabricante no la garantiza.
Precio orientativo instalada: 400-600 €/m² en RPT.
Puerta
Misma familia que la practicable, pero con umbral, cerradura y refuerzos.
Precio orientativo instalada: 420-650 €/m² en RPT.
Los tres casos en que decide el hueco, no el cliente
1. Hay algo debajo por dentro. Radiador, encimera, sofá, cabecero. Corredera. Punto. Una practicable que no se puede abrir del todo es una reclamación esperando a pasar.
2. El hueco pasa de dos metros de ancho. Una practicable de dos hojas ahí se va a hojas de un metro: pesan, descuelgan con el tiempo y el cliente acaba diciendo que "roza". Corredera de dos o cuatro hojas, o practicable con un fijo.
3. Hay persiana monoblock y el hueco es justo de alto. El cajón se come alto de ventana. Si el hueco tiene 1,00 m y el cajón 18 cm, la ventana se queda en 82 cm de alto. Con una practicable de dos hojas eso son dos hojas casi cuadradas y feas; con una corredera se aguanta mejor. Y si el hueco es de verdad justo, la conversación es sobre cambiar el tipo de persiana, no sobre la apertura.
Lo que casi nadie pregunta y luego cuesta dinero
¿Por dónde tiene que abrir? En una practicable de una hoja, izquierda o derecha no es un detalle: es una ventana fabricada al revés. Anótalo en el momento, en la obra, mirando el hueco desde dentro. En AluQuote es una de las preguntas del embudo y sale dibujada en el boceto, precisamente para que lo compruebes antes de mandar nada.
¿Va un fijo? Un fijo abajo o al lado no es "un trozo de marco": se fabrica como un marco rectangular entero unido al otro con un perfil de unión. Si lo presupuestas como si compartiera travesaño, te dejas unos 2,4 m de marco sin cobrar — en una serie RPT, del orden de 17 € de material por ventana. Multiplícalo por doce ventanas.
Y en el presupuesto
Los rangos de arriba son de mercado y sirven para orientarte, no para mandar un presupuesto. En cuanto tienes cargada la tarifa de tu proveedor, el precio deja de salir de un rango y sale de las piezas: los metros de marco y hoja que lleva esa apertura concreta, con tus referencias y tu descuento.
Es la misma ventana, contada de dos maneras muy distintas. Una la puedes defender delante del cliente; la otra no.
Empieza con tu taller · Cómo se calcula el precio pieza a pieza
